Moonshot 2026, el programa de incubación que sigue transformando el ecosistema emprendedor del país, trajo de forma exclusiva a Bianca Junqueira, una de las mentes más brillantes y experimentadas que acompaña a los emprendedores en esta edición.
Bianca es una emprendedora y founder por tercera vez (third-time founder) con un recorrido envidiable: lideró una fintech acelerada por Y Combinator —la aceleradora más importante del mundo— que alcanzó a más de 6.000 clientes B2B con foco en Brasil, logro que la posicionó en la prestigiosa lista Forbes Under 30. Tras su paso por la industria de la salud (Health Tech), hoy reside en San Francisco y lidera JumpStart, una innovadora Legal Tech orientada a gestionar visas de trabajo y Green Cards para profesionales con perfiles extraordinarios en Estados Unidos.
Desde las oficinas de itti, Bianca compartió su visión sobre el talento local, los retos del ecosistema paraguayo y el ingrediente secreto para sobrevivir en el apasionante mundo de las startups.
Una experiencia de aprendizaje mutuo en Moonshot
Para Bianca, pisar suelo paraguayo y conectar con los emprendedores locales ha sido una experiencia sumamente enriquecedora, no solo desde el rol de mentora, sino también como fundadora activa. «Conversar con otros emprendedores, ayudar y enseñar, además de compartir experiencias, hace que una termine reflexionando y aprendiendo. Incluso me llevé varias ideas para aplicar en mi propia empresa», confiesa con entusiasmo.
Al evaluar las propuestas que forman parte de la generación Moonshot 2026, destaca la creatividad y el valor de los proyectos: «Vi startups muy interesantes, con muchísimo potencial global y soluciones que realmente el mundo necesita. Paraguay está viviendo un muy buen momento, con un ecosistema ideal para impulsar esta etapa de incubación y apoyar startups que vienen con propuestas muy distintas a lo que hoy existe en el mercado».
Los grandes desafíos: El foco en el cliente y la velocidad de crecimiento
A partir de sus sesiones de mentoría con startups que están en fase de lanzamiento, validación y definición comercial, Bianca identifica dos desafíos críticos en los que los fundadores deben poner especial atención:
Construir una propuesta de valor clara: «El primer desafío es tener un muy buen pitch de ventas y entender realmente cómo el producto ayuda al usuario que está del otro lado. Pensar más en el cliente que en la propia empresa o en la solución. Es un desafío común preguntarse constantemente: ¿por qué estoy haciendo esto? y ¿cómo estoy ayudando realmente al cliente?».
Adoptar el ritmo de una startup: «El segundo desafío es construir un camino de crecimiento mucho más acelerado. Hay muchas startups con un potencial enorme para crear soluciones globales, pero hace falta adoptar el ritmo propio de una startup y pensar siempre en crecimiento de alto impacto, salir a vender mucho y crecer rápido. La pregunta de ¿cuál es el próximo paso? sigue siendo un reto, pero tengo mucha confianza en que el programa les va a dar todas las herramientas necesarias».
Resiliencia y el arte de «bailar al borde del precipicio»
Emprender suele definirse como un camino de resistencia y alta tolerancia a la frustración. Al ser consultada sobre cómo gestionar el rechazo cuando los proyectos no salen como se planean, Bianca ofrece una perspectiva cruda pero profundamente inspiradora:
«Emprender realmente requiere de muchísima resiliencia. La verdad es que uno recibe noventa ‘no’ antes de conseguir un ‘sí’, y eso pasa en todos los aspectos: con clientes, con proyectos que no salen, al buscar inversión. Una empresa es casi como una orquesta y el founder es el director; depende de muchas perspectivas distintas».
Para la mentora, el verdadero cambio ocurre cuando el emprendedor transforma el miedo en combustible: «Para mí, emprender es como vivir siempre al borde de un precipicio, porque una startup siempre está en riesgo. Pero llega un momento en el que empezás a disfrutar esa sensación, y en lugar de tener miedo, terminás bailando al borde del precipicio. Los resultados de actuar constantemente siempre terminan siendo mucho mayores que los de quedarse sin hacer nada».
La IA y Moonshot como la «receta» aceleradora hacia el futuro
Mirando hacia el futuro de los negocios, Bianca destaca el momento histórico y tecnológico que vivimos gracias a la Inteligencia Artificial. «Hoy tenemos una capacidad enorme para crear cosas grandes, diferentes e incluso convertir en realidad ideas que antes solo quedaban en nuestra cabeza. Gracias a la IA podemos ejecutar cosas que antes eran imposibles para una sola persona. Nunca antes tuvimos tanto potencial para construir empresas realmente grandes, aunque exige muchísima velocidad».
En este escenario de alta competitividad, programas como moonshot se vuelven vitales. «Una incubadora y aceleradora funcionan como una receta: muestra qué hacer, qué evitar y cómo transformar ideas muy creativas en empresas bien ejecutadas. Yo tuve la suerte de pasar por YC y recibir esa especie de ‘receta’. Cuando contás con un ecosistema que te ayuda a enfocarte y te orienta, todo se vuelve mucho más fácil».
Asimismo, subraya el rol estratégico del programa para la atracción de capital: «Moonshot funciona como una gran vitrina para los inversionistas del Paraguay. Formar parte de este programa fortalece la imagen de la empresa, genera más confianza y aporta autoridad al momento de vender».
El consejo definitivo: La inteligencia emocional como el verdadero diferencial
Para cerrar la charla, al pedirle un consejo para los jóvenes que hoy inician su camino en Moonshot, Bianca decidió alejarse de los tecnicismos habituales para enfocarse en el factor humano:
«Normalmente hablamos mucho sobre ser productivos, automatizar procesos, ser eficientes o inteligentes. Pero hay una habilidad de la que se habla muy poco y que, para un founder que vive constantemente entre altibajos, es fundamental: la inteligencia emocional. Fue una de las cosas que más tuve que desarrollar en mi carrera. Honestamente, no volvería a emprender si no hubiera desarrollado esa capacidad, porque emprender significa empezar una y otra vez».
«Cualquier persona en su carrera profesional va a tener muchas más oportunidades y posibilidades de crecer si desarrolla una buena inteligencia emocional. Porque herramientas para hacer el resto hoy sobran, pero la inteligencia emocional sigue siendo el gran diferencial», concluye.
Desde itti, agradecemos a Bianca por su tiempo, su calidez y por dejar huella en las
startups de Moonshot 2026. ¡Seguimos impulsando el futuro de la tecnología y la
innovación en Paraguay!



